Lo esencial (TL;DR)
- Las garrapatas son parásitos externos que se adhieren a la piel del gato para alimentarse de su sangre
- Pueden transmitir enfermedades y causar irritación local; en infestaciones intensas, incluso anemia
- Después de un paseo o si el gato sale al exterior, conviene revisar el pelaje con frecuencia y retirar cuanto antes cualquier garrapata con un quitagarrapatas
- Una prevención antiparasitaria adecuada al estilo de vida del gato ayuda a reducir el riesgo de infestación
¿Qué es una garrapata?
Una garrapata es un pequeño parásito que se alimenta de la sangre de los animales, incluidos mamíferos, aves e incluso, en algunos casos, reptiles y anfibios. Está presente en numerosos entornos: bosques, praderas, parques y jardines.
Su ciclo de vida pasa por varias fases: huevo, larva, ninfa y adulto. En cada una de ellas necesita ingerir sangre para avanzar a la siguiente. Por eso se considera un parásito externo: se fija a la piel del huésped y permanece allí mientras se alimenta. Las garrapatas suelen encontrarse en zonas arboladas, herbosas y húmedas, donde esperan el paso de un animal al que adherirse.
¿Cuánto cuesta tratar una enfermedad relacionada con las garrapatas en el gato?
El coste depende de la enfermedad transmitida, de las pruebas necesarias para identificarla y del estado general del gato. Detectarla pronto suele ayudar a limitar el riesgo de complicaciones y de hospitalización.
| Acto o tratamiento | Precio orientativo sin seguro |
|---|---|
| Consulta veterinaria | 30 a 60 € |
| Análisis de sangre | 60 a 130 € |
| Frotis sanguíneo | 20 a 50 € |
| Prueba PCR o análisis específico | 70 a 150 € |
| Tratamiento farmacológico | 20 a 100 € |
| Hospitalización | 50 a 150 € al día |
| Consulta de control | 30 a 60 € |
La factura puede ir, por tanto, desde algo más de cien euros en los casos sencillos hasta varios cientos cuando hacen falta hospitalización o pruebas complementarias. Según la póliza contratada, estos gastos veterinarios pueden estar cubiertos por el seguro de salud del gato.
¿Cómo es una garrapata en un gato?
La apariencia de una garrapata cambia según su fase de desarrollo.
Pueden ser muy pequeñas, sobre todo en etapas tempranas. A veces parecen un punto negro o marrón sobre la piel del gato. Cuando se han alimentado de sangre, están “hinchadas” y adquieren un tamaño mayor, que puede llegar hasta 1 cm.
Cuando están adheridas a la piel, suelen tener forma ovalada o redondeada. A medida que se alimentan, su color suele oscurecerse, adoptando tonos marrones o negros. Pueden parecer inmóviles mientras se alimentan, aunque también pueden moverse lentamente si todavía no se han fijado con firmeza.
Suelen engancharse en zonas donde la piel es más fina, como alrededor de las orejas, el cuello, las patas y debajo de la cola.

El siguiente cuadro resume las diferencias principales entre una garrapata y una pulga en un gato:
| Característica | Garrapata | Pulga |
|---|---|---|
| Tamaño | De 1 a 3 mm sin alimentarse, hasta 1 cm cuando está llena de sangre | Unos 1 a 4 mm |
| Forma | Cuerpo ovalado, abombado e inmóvil | Cuerpo aplanado lateralmente, fino y ágil |
| Color | Marrón, grisáceo o negro; se aclara al alimentarse | Marrón oscuro o negro |
| Movilidad | Permanece fija, bien sujeta a la piel | Muy móvil, salta con rapidez de un punto a otro |
| Localización | Zonas de difícil acceso: cabeza, cuello, orejas, entre los dedos | Por todo el cuerpo, sobre todo lomo, vientre y cuello |
| Modo de alimentación | Pica y permanece fijada varios días para llenarse de sangre | Pica y se alimenta brevemente; cambia de lugar con frecuencia |
| Aspecto al tacto | Dura y abombada, como un pequeño grano o una verruga | Difícil de notar al tacto; salta con el menor contacto |
| Señales de excrementos | No suele dejar deyecciones visibles | Pequeños puntos negros en el pelaje (heces de pulga), detectables con un peine fino |
¿Cuál es la temporada de garrapatas en el gato?
Las garrapatas son especialmente activas cuando las temperaturas son suaves y hay suficiente humedad. En Francia, los periodos de mayor riesgo se concentran sobre todo en primavera y otoño, aunque pueden estar presentes durante gran parte del año.
Los gatos con acceso al exterior están más expuestos, especialmente si pasan por hierba alta, matorrales, jardines o zonas boscosas. Con inviernos cada vez más templados, también pueden aparecer garrapatas fuera de las épocas tradicionalmente consideradas de riesgo.
Por ello, se recomienda inspeccionar con regularidad el pelaje del gato, en especial alrededor de la cabeza, el cuello, las orejas y entre las patas, y recurrir a una protección antiparasitaria adecuada siguiendo el consejo del veterinario.
¿Qué peligro representan las garrapatas para un gato?
Las garrapatas pueden suponer varios riesgos para los gatos.
Transmisión de enfermedades
Pueden transmitir distintas enfermedades graves al alimentarse de la sangre del gato, entre ellas la bartonelosis. Esta enfermedad puede provocar fiebre, anemia y trastornos de la coagulación.
Problemas cutáneos
Algunos gatos desarrollan reacciones alérgicas a la picadura, con picor intenso, irritación de la piel y, en ocasiones, infecciones cutáneas secundarias.
Anemia
Como se alimentan de sangre, las garrapatas pueden provocar pérdida sanguínea si la infestación es importante, lo que en casos graves puede derivar en anemia si no se trata a tiempo.
¿Pueden las garrapatas pasar del gato al ser humano?
Cuando un gato tiene garrapatas, estas pueden contaminar su entorno e infestar a personas cercanas. También representan un riesgo para los humanos, ya que pueden transmitir varias enfermedades:
- Enfermedad de Lyme: es la enfermedad transmitida por garrapatas más frecuente en Francia y Europa. La provoca una bacteria del género Borrelia. Sus síntomas pueden ser muy variados: erupción circular característica, fiebre, dolor de cabeza, dolores articulares y musculares, gran cansancio e inflamación de ganglios.
- Meningoencefalitis vernoestival (MEVE): es una infección viral que puede afectar al sistema nervioso central. Puede manifestarse con fiebre, dolor de cabeza, vómitos y rigidez de cuello.
¿Cuáles son los síntomas de las enfermedades provocadas por garrapatas en el gato?
Las enfermedades transmitidas por garrapatas pueden ser difíciles de reconocer en el gato porque suelen causar síntomas poco específicos, comunes a muchas otras patologías. Algunos animales incluso pueden no mostrar señales. Cuando aparecen, la intensidad depende del agente transmitido, del estado general del gato y de si existen otras enfermedades al mismo tiempo.
Los principales signos a vigilar son:
- Fiebre en el gato, a veces elevada
- Cansancio inusual, apatía o debilidad
- Disminución o pérdida del apetito
- Pérdida de peso
- Deshidratación
- Encías pálidas
- Respiración o pulso más rápidos
- Ganglios linfáticos aumentados de tamaño
- Dolor, rigidez o cojera
- Articulaciones dolorosas o hinchadas
- Conjuntivitis u otros problemas oculares
- Vómitos o diarrea
- Color amarillento de las mucosas o la piel
- Pequeños sangrados inusuales, por ejemplo en la nariz o en forma de puntitos rojos en la piel
- Dificultad respiratoria
- Más raramente, alteraciones neurológicas como pérdida de equilibrio, temblores o convulsiones
En la anaplasmosis felina, los signos descritos son sobre todo fiebre, disminución del apetito y apatía. También puede aparecer deshidratación o conjuntivitis. Con menor frecuencia, el gato puede presentar dolor articular, cojera, articulaciones hinchadas, ganglios aumentados de tamaño o sangrados nasales.
Según un estudio europeo realizado en 1.015 gatos analizados entre 2017 y 2022, el 7,5 % dio positivo por PCR a Anaplasma phagocytophilum. Las infecciones fueron significativamente más frecuentes en verano que en invierno.
Las infecciones por bacterias del género Ehrlichia también pueden causar fiebre, anorexia y gran fatiga. En algunos gatos se observan además mucosas pálidas, dolor articular, aumento del tamaño de los ganglios o del bazo y, en raras ocasiones, alteraciones de la coagulación que provocan pequeños sangrados.
Algunas enfermedades vectoriales también pueden producir anemia. En esos casos, el propietario puede notar encías anormalmente pálidas, menos actividad o un cansancio que aparece con facilidad. Si la anemia es importante, pueden acelerarse el ritmo cardiaco y la respiración.
La citauxzoonosis puede presentarse de formas muy diferentes. Las infecciones descritas en Europa a veces no provocan síntomas o son leves, pero también existen cuadros graves. Los gatos afectados pueden tener fiebre, abatimiento marcado, falta de apetito, palidez de mucosas, anemia, vómitos, diarrea o dolor abdominal. En los casos severos también se han observado dificultad respiratoria, ictericia y trastornos neurológicos.
Conviene recordar, además, que la presencia de una garrapata no significa necesariamente que el gato haya contraído una enfermedad. Y al contrario: una garrapata puede haberse desprendido antes de que aparezcan los primeros signos, de modo que el dueño no siempre identifica la picadura original.
Tras encontrar una garrapata en el gato, es recomendable vigilar su estado general durante los días y semanas posteriores. Si aparece cansancio inusual, fiebre, pérdida de apetito, mucosas pálidas, cojera o cualquier otro cambio de comportamiento, conviene acudir al veterinario, sobre todo si coinciden varios síntomas.
El veterinario podrá realizar una exploración clínica y, si lo considera necesario, análisis de sangre, un frotis o pruebas específicas como una PCR para detectar algunos agentes infecciosos transmitidos por garrapatas. Los síntomas por sí solos no suelen bastar para identificar con precisión la enfermedad.
Es importante saber retirar una garrapata de un gato para reducir el riesgo de infección o de enfermedades transmisibles. Conviene disponer de las herramientas adecuadas y manipularla con cuidado para evitar que queden restos en la piel del animal. Si surgen dudas o dificultades, lo más prudente es contactar con el veterinario.
Cómo quitar una garrapata con un quitagarrapatas
- Ten a mano un gancho o quitagarrapatas diseñado específicamente para extraer este parásito y unos guantes de látex limpios.
- Coloca el quitagarrapatas alrededor de la garrapata, lo más cerca posible de la piel del gato.
- Gira suavemente el instrumento en sentido antihorario. La garrapata debería desprenderse por sí sola y quedar atrapada en el quitagarrapatas.
- Continúa girando hasta extraerla por completo.
- Limpia y desinfecta la zona de la picadura.
- Observa la zona y el comportamiento del gato durante los días siguientes.
Cómo quitar una garrapata en un gato sin quitagarrapatas
Ponte guantes de látex para evitar el contacto directo con el parásito y prepara unas pinzas limpias. Sujeta la garrapata firmemente cerca de la piel del gato con la pinza. Gírala hasta que se desprenda, procurando no aplastarla ni dejar partes incrustadas en la piel.
Después de retirarla, lava la zona con agua y jabón y desinféctala con un antiséptico.
Mantén la atención sobre la zona de la picadura y sobre el estado general del gato. Si aparecen síntomas extraños, consulta pronto con el veterinario.
¿Es grave si la cabeza de la garrapata se queda en la piel del gato?
Lo ideal es evitar que la cabeza de la garrapata quede en la piel del gato, pero si ocurre, no siempre constituye una urgencia. Aun así, hay que vigilar la zona para detectar signos de infección. En muchos casos, el propio cuerpo expulsará de forma natural la parte que quede.
Si observas enrojecimiento, hinchazón, calor excesivo, pus o un comportamiento anormal en tu gato, pide cita con el veterinario.
¿Cuánto tiempo permanece una garrapata adherida a un gato?
Por lo general, una garrapata puede permanecer fijada a un gato durante varios días e incluso varias semanas, alimentándose de su sangre.
Consejo de Santévet: no uses nunca en un gato un antiparasitario destinado a perros. Algunas sustancias presentes en productos caninos, en particular la permetrina, son muy tóxicas para el gato. Consulta con tu veterinario para elegir una protección contra las garrapatas adecuada.
¿Puede una garrapata soltarse sola del gato?
Sí. Una garrapata puede desprenderse por sí sola cuando ya está satisfecha de sangre. Después de completar la comida, puede simplemente caer del animal. Sin embargo, ese proceso puede tardar desde varios días hasta varias semanas, según la fase de desarrollo del parásito y otros factores ambientales.
¿Qué tratamiento protege a los gatos contra las garrapatas?
El veterinario puede proponer un plan de prevención adaptado al estilo de vida del animal. Existen distintos antiparasitarios para gatos: pipetas spot-on, collares, comprimidos, sprays… Algunos también ayudan a proteger frente a las pulgas y a los gusanos.
En resumen, las garrapatas son parásitos externos potencialmente peligrosos tanto para los gatos como para las personas. De ahí la importancia de proteger bien al animal con antiparasitarios adecuados.
Una caja de Credelio para gato suele costar alrededor de 25 a 35 € por 3 comprimidos, según la dosis y el punto de venta. Este medicamento antiparasitario requiere receta en Francia.
Un collar antiparasitario contra pulgas y garrapatas suele costar entre 20 y 35 € la unidad, según la marca y su duración de eficacia. Algunos modelos protegen durante varios meses.
Las pipetas antigarrapatas para gato suelen costar entre 10 y 25 € por una caja de 3 a 4 pipetas, según el producto. Es importante elegir un antiparasitario específicamente destinado al gato.
Existen sprays presentados como remedios naturales, pero su eficacia es variable. Conviene tener cuidado con los aceites esenciales: algunos pueden ser tóxicos para el gato. Lo mejor es usar un antiparasitario adecuado tras la valoración del veterinario.
Fuentes:
- Springer A, et al. Year-round tick exposure of dogs and cats in Germany and Austria: results from a tick collection study. Parasites & Vectors. 2023.
- Schäfer I, et al. Molecular Detection of Anaplasma phagocytophilum in Cats in Europe and Associated Risk Factors. 2024.
- Schäfer I, et al. Anaplasma phagocytophilum infection in cats: A literature review to raise clinical awareness. Journal of Feline Medicine and Surgery. 2020.
- Carli E, et al. Cytauxzoon sp. infection in the first endemic focus described in domestic cats in Europe. Veterinary Parasitology. 2012.
Ultimas Entradas Publicadas
Qué hacer si has perdido un ave de compañía
Uñas del perro: cuándo cortarlas y cómo hacerlo
Seguro para perros en la ciudad: ¿qué coberturas son útiles?
Por qué es importante el baño de polvo para las chinchillas
Plott Hound: características de la raza canina
Qué hacer si los dientes de tu perro están desgastados
Tomografía computarizada en el diagnóstico de enfermedades en animales
Terapia con fluidos: por qué, en qué condiciones y cómo se realiza la perfusión en animales
Refugio para gatos en invierno: ¿cómo fabricarlo?
